16 Septiembre 2009
Hoy hace cinco años que todas las mujeres que me habitan tuvieron que apretujarse para hacer sitio a una nueva inquilina. Llegó la oronda mamá a quedarse para siempre, y desde entonces se ha dedicado a poner en tela de juicio las opiniones, los principios y hasta los gustos de sus asombradas compañeras de cuerpo. La última en llegar y la que más espacio ocupa, qué cosas...
Estoy deseando ver a Rn. Esta mañana, cuando salí de casa, él dormía, así que le he felicitado por teléfono desde el trabajo. Después de cantarle "Cumpleaños feliz tócate la nariz que si no te la tocas no serás muy feliz" dos veces (Ama, ahora cántame en el otro oído, que por éste no te he escuchado muy bien)...
Yo: ¡Rn., zorionak! ¡Ahora ya tienes cinco años!. ¿Qué tal? ¿Cómo es tener cinco años? ¿Has crecido durante la noche?
Rn.: Ama, espera que voy a mirarme al espejo (oigo como va dando pasos hasta su habitación). ¡Síiiiii, he crecido! ¡Mucho, ama! ¡Jo, qué alto soy ahora! Pero ama, la cara no se me ha cambiado, eh...
Yo: ¿Ah, no? ¿No has cambiado nada?
Rn.: No, no, sigo teniendo la cara de Rn., eh, la misma, la misma. Así que no te preocupes, que cuando vuelvas de tu trabajo, sí me vas a conocer...
Buen día. Ha llovido mucho, pero parece que las nubes nos están dando un respiro...
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7 Septiembre 2009
El pasado viernes envié un correo electrónico:
"Buenas tardes, Silvia.
En la documentación que me enviaste con el transportista, faltaba la factura de XXX, y en la web no aparece el detalle. ¿Podrías enviarme por mail?
Se trata de la factura nº YYYY. Tengo que pagarla el día 8 y necesito el detalle para poderla contabilizar.
Gracias.
Un saludo."
Hoy recibo respuesta de yolanda (y lo escribo en minúsculas porque ella lo hace así, vaya), con quién nunca he hablado ni he intercambiado correspondencia. Se ve que Silvia está de vacaciones, y de sus asuntos se está encargando ella.
"hola ma. !!!
la doc tengo que ped. a XXX en cto. me la psen te la reenvio
saludos,
yolanda"
Después de pasar unas maravillosas noches en la luna, y unos maravillosos días en las nubes de un cielo completamente despejado, mi bajada a la tierra, hace casi una semana, resultó un poco dura. Hoy tengo una fuerte contractura muscular desde el cuello hasta la cintura, mal humor, poca paciencia, y nulas ganas de descifrar mensajes en clave sms.
Menos mal que hace sol.
Buena semana.
Nota: Sí, ya sé que para escribir el primer post post-vacacional no he elegido el mejor día.
Nota 1: Pido perdón por todos los anteriores comentarios sin contestar.
Nota 2: ¿Alguien sabe dónde puedo conseguir una espalda? No importan años de uso, ni color, ni forma. Con que tenga todos los músculos en su sitio me va bien.
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5 Agosto 2009
Anoche, mientras se lavaba los dientes...
Rn.: Ama ¿a que tú eres secretaria y también vendedora?
Yo: Bueno, en realidad soy sólo secretaria, no vendedora.
Rn.: ¡¡Y vendedora también!! ¡¡ Síiii!!!
Rn. sabe que yo me encargo de cobrar "las cosas que la gente compra en mi trabajo", como él suele decir, y en algún momento ha debido deducir que como "en mi trabajo" se venden "cosas", yo también me encargo de venderlas...
Yo: Bueno, pero yo vendo poco (en realidad nada, pero intentar convencerle de ello justo antes de acostarse no me salía a cuenta), soy más secretaria.
Rn.: ¡Ya! Tú primero dices unos cuantos secretos, y luego vendes.
Entonces caigo en la cuenta de que Rn. nunca ha preguntado qué hace una secretaria, y por su cuenta ha debido deducir que la labor de una secretaria es contar secretos. Lógico ¿no?.
Rn.: Ama, díceme uno ahora, díceme un secreto.
Y aún subido en el taburete que usa para lavarse los dientes, acerca su oreja a mi boca.
Yo: (Muy, muy bajito) Te quiero mucho, muuucho, como la trucha al trucho...
Rn.: (Riéndose) Ahora yo, ahora yo... (Intentando hablar bajito, pero sin conseguirlo, reír y susurrar a la vez es complicado). Te lo digo como una vaca: Te quiero muuuuuu... muuuuuu.... muuuuuuchoooooo...
Yo: Ahora yo... Te lo digo como los patos y los gallos: Cuacuacuacua... cuacuacuacua... cuacuacuacuanto te quiquiriquieroooo....
Y es que entre Rn. y yo contarnos secretos es eso: Decirnos cuanto nos queremos, pero bajito, bajito, y al oído, para que no se entere nadie.
Rn.: Porque ama, no se lo vamos a contar a nadie, sólo a aita y a Ir., porque es un secreto, ¿vale?
Así que ya veis, resulta que tengo uno de los mejores trabajos del mundo. Susurro palabras cariñosas en oídos ajenos, y además me pagan por ello. ¡Hala!

Nota: Por cierto, esas "maneras de querernos" las hemos sacado de "Te quiero un montón" de Juan Carlos Chandro, un cuento delicioso.
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5 Agosto 2009
Tecleo un correo electrónico:
"Según lo comentado blablabla blablabla te envío domiciliación bancaria blablabla blablabla según el archivo adjunto. Blablabla. Saludos."
Y pulso enviar, olvidando adjuntar el archivo.
Entonces, endándomecuenta de mi error, vuelvo a teclear:
"Disculpa. Ahora sí adjunto el arhciov. Blabla. Saludos."
Y pulso enviar, adjuntando el dichoso archivo, o arhciov (al gusto, como los aliños), por duplicado.
¿Qué me hace falta?
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4 Agosto 2009
Maribélula = Libélula
El codo de la pierna = La rodilla
La garganta de la espalda = La nuca
Al amortaje = Al abordaje
Barbores = Barberos
Las libélulas son unos insectos que nunca me han gustado. Me pone nerviosa su velocidad y su sonido de helicóptero. En cambio, me encanta el movimiento y el sonido de las maribélulas, quizá porque me recuerda un poco al del lapislázuli, que es una palabra con un color precioso...
Hace unos días Rn. observaba la ilustración de portada de "El taller de las mariposas".

Rn: Ama, mira, esas maribélulas tienen que ir al taller de las mariposas, pero ya...
Yo: ¿¡Sí!? ¿¡Por qué!?
Rn: (Abriendo los brazos casi tanto como los ojos) ¡¡ Pues para que les arreglen el pico!! . Mira, lo tienen torcido.
Hoy me duele un poco la garganta de la espalda. Tensión prevacacional. Quizá esta noche deba pasarme por el taller de las mariposas, a ver si me la arreglan...
Buen martes. Aunque hay una ligera bruma, luce un sol maravilloso.
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29 Julio 2009
INGREDIENTES:
Media lechuga de hoja de roble ecológica (tener amigos que cultivan su propia huerta es un privilegio)
Media ración de espirales de pasta con ajito picado (enfadarse o agobiarse porque los niños no han comido todo a mediodía es una tontería)
Medio aguacate
Bonito del norte, norte, en aceite de oliva
Sal de hierbas Herbamare (una vez que la pruebas, ya no usarás otra)
Vinagre de Módena
Aceite de oliva
PREPARACIÓN:
Cortar o picar, aderezar y marear al gusto de cada cual.
GUARNICIÓN:
La ensalada se acompaña de agua fresquita del grifo servida en unos horrendos divertidos vasos floreados, y palitos de pan integral con noséqué hierbillas.
Cómase con tenedor de carne o de pescado, es indiferente, a no ser que existan los tenedores de ensalada, en cuyo caso también pueden servir. Si se tienen cuatro años, también puede utilizarse una cuchara. Si se tienen catorce meses, está permitido coger trocitos pequeños con los dedos, propios o ajenos.
Rn: (Sin levantar la vista del plato) Ama, hoy la ensalada te ha salido bueníiiisima, BU-E-NÍIII-SI-MA.
Yo: ¿¡¡ Sí ¡!? ¿Te gusta?
Rn: ¡ Hmmmmm! ¡BU-E-NÍ-SI- MA! ¡¡BU-E-NÍIII-SI-MA!! Es mi comida preferida. ¡Pre-fe-ri-da!
Yo: ¡Vaya! Pues me gusta que te guste...
Rn: ¡Hmmmmmm! ¡Hmmmmmm!
A Ro. no le gusta el aguacate. No sabe lo que se pierde...
(*): Aquí el viernes es festivo, así que ayer era márcoles, o miertes, al gusto de cada cual, como los aliños...
Buen mierves, o juércoles, al gusto.
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27 Julio 2009
Rn. estaba acabando de cenar, y como Ir. ya iba a acostarse, Ro. la trajo un momento a la cocina para que le diésemos un beso de buenas noches. Rn. le dio un par de besos y un par de suaves achuchones, y yo le di un besote con ruido de repetición...
Yo: ¿Sabes? Yo a Ir. la quiero mucho, mucho....
Rn.: Yo también la quiero mucho. Porque es mi hermana...
Yo: Y yo a ti también te quiero mucho, mucho, porque eres mi hijo...
Rn.: Sí. Y todos queremos mucho a aita, porque es el más grande...
Yo: Sí, todos le queremos...
Rn.: Sí. Pero Ir. es la que menos le quiere, porque es la más pequeña, y como ha nacido más tarde, le ha querido menos tiempo...
Yo: ¡Ah!
Pep Bruno dice en su entrada del viernes "que ningún escritor decente tiene un cuento que se titule "Por qué quiero tanto a mis hijos". Y a mí, si me preguntan así, a bote pronto, por qué quiero tanto a mis hijos, no sabría muy bien qué responder. Y quizá lo único que me venga a la mente esté plasmado en esa inocente afirmación de Rn.: les quiero mucho, porque son lo más grande...
Y vosotros ¿por qué queréis tanto a vuestros hijos? Y los que no tenéis hijos ¿imagináis en algún momento cuánto podréis llegar a quererles? Yo a menudo lo imaginaba ¿cuánto les querré? ¿se puede querer a una personita que acaba de llegar a la familia, y a la que aún no conozco? ¿podré querer al segundo hijo tanto como quiero al primero? El poder de la imaginación es inmenso. Pero a veces, la imaginación se queda corta.
Buen lunes.
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21 Julio 2009
inconsecuencia.
(Del lat. inconsequentĭa).
1. f. Falta de consecuencia en lo que se dice o hace.
2. f. Dicho o hecho faltos de consecuencia.
consecuencia.
(Del lat. consequentĭa).
2. f. Correspondencia lógica entre la conducta de una persona y los principios que profesa.
"Leer es un vicio muy caro. Los libros cuestan una pasta. Dieciocho, veinte euros por un libro, eso es la ostia...", me dice un amigo un día cualquiera. Mi amigo no lee nunca libros, tan sólo la prensa y alguna revista deportiva. Nuestra conversación se ve interrumpida por una musiquilla tonopolitono. "Perdona", dice, mientras posa su cubata en la mesa para poder coger de ella el Nokia superplano modelo nosequé. Mientras habla, su cigarrillo se consume del todo en el cenicero... Y yo pienso que sí, que leer es un vicio, y que, como con cualquier sustancia adictiva, el consumo prolongado hace que se convierta en una necesidad...
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