Ayer, mientras le secaba el pelo a Ir...

Yo:  Hmmmmmm.... ¡qué bien huele tu pelo cuando está limpito!!!

Ir., acercándose a mi cuello y haciendo varias inspiraciones:  Tú también hueles muy bien.

Yo:  ¿Síii? ¿Huelo bien?

Ir:   Síiiiiii.... Hueles a que ya has venido de tu trabajo...

Siempre me ha fascinado la fuerza con la que ciertos aromas nos retrotraen a la infancia. Quizá algún día, la Ir. adulta, cuando perciba entre la gente la estela de alguno de mis perfumes, recuerde el momento en que su mamá volvía a casa después del trabajo...