Ya comenté anteriormente el interés de Rn. por la vida de Jesucristo. Con ayuda de nuestra bibliotecaria, encontramos un libro que, sin ser ni de lejos lo que yo buscaba, me ayudó bastante a explicarle un poco la historia de Jesus, sin centrarnos en el tema religioso: "El mejor amigo de los niños", de Mª Augusta Lopes.

Hace unos días, justo antes de dormirse, después de nuestro ratito de lectura, que es cuando tiene (tenemos) la guardia más baja, Rn. me comentó algún suceso relacionado con otra persona (no recuerdo si su hermana o algún amigo) que denotaba su capacidad de empatía. En ese momento sentí que se me escapaba la ternura por los poros.

Yo:   Rn., eres una persona muy buena, y yo estoy muy orgullosa de ser tu madre...

Rn.:  (con expresión triste)  Yaaaaa....  Y Jesus era una persona de las más buenas, y mira, lo mataron...

Anteayer, en el mismo momento, antes de dormirse. Acabábamos de leer "La vieja Iguazú". Es un precioso cuento en verso de Gonzalo García (Darabuc), una historia muy tierna con unos maravillosos cambios  de ritmo que me encantan y le encantan.

Yo:  Rn., ¿sabes?. De todos tus libros, este es uno de los que más me gustan. Es muy triste, porque la vieja Iguazú se muere, pero también es muy bonito...

Rn.:   Sí, pero es más triste lo de Jesus. Porque  la vieja Iguazú se murió así, alegre, y a Jesus lo mataron, y fíjate, clavado en la cruz, con una corona de espinas, y le pincharon con una lanza...  Eso es aún más triste que morirse...

Feliz martes. Por aquí luce un sol maravilloso.