En varias ocasiones he leído o he escuchado que somos el espejo en el que nuestros hijos se miran, y ellos son el reflejo que nos es devuelto. Cuanto más mayores se hacen, mas cuenta me doy de lo necesario, y lo dificil que es a veces, pasar al otro lado del espejo... Pero al otro lado, hay un mundo mágico, un mundo distinto, en el que si te adentras sin temor, descubres sorpresas maravillosas... y a veces, no tan maravillosas, pero seguro que merece la pena asumir el riesgo.

Rn. ya lee, cada día un poquito mejor, y eso abre ante él la puerta a un mundo nuevo. Una de las puertas que hará que poco a poco se vaya alejando del espejo, difuminando cada vez más el reflejo. El espejo seguirá ahí, para que pueda seguirse mirando, desde todos los ángulos posibles, Quizá, en un futuro, él también sea capaz de atravesarlo...
Hace sol, y viento sur, y me muero por dar un paseo...
Nota: La foto es del 26 de febrero, mi madre cumplía ese día 67 años...
Aquí no se oye el tráfico y se puede estar tranquil@, y además, la casa está un poco desordenada ... prefiero que nos sentemos en el patio. ¿Qué te apetece tomar?

9 mar 2011 | 10:29 AM
bruxana
Hola Ma.:))
La foto, preciosa. Hay que ver lo fotogénicos que son tus peques... ;)
Espejos. Es un tema que me atrae muchísimo, creo que desde siempre. No tanto el espejo en sí como objeto real, que 'refleja' lo que se le pone delante y te lo muestra 'al revés', sino el concepto en sí...
El cómo durante la vida vamos buscando, la mayor parte de las veces de forma inconsciente, espejos. Personas en que 'reflejarnos', ó en quienes ver qué somos. Los padres, claro, pero también personas del pasado, desconocidos, 'famosos'...
Durante muchos años, sobre todo en la adolescencia y la década de los 20 años, casi la totalidad de mis amigos y las personas con quienes me relacionaba diariamente eran mayores que yo. En ocasiones, bastante mayores. Incluso las amigas de salir a ver tiendas y esas cosas 'de chicas', que normalmente son de la misma edad porque vienen del colegio. Bueno, pues a veces me sorprendía calculando qué hacía a mi edad tal ó cual amiga, cinco ó seis años mayor, a quien yo ya conocía ese tiempo atrás. No sé. Una sensación rara de 'reflejo'...
En fin: se me va la olla divagando.
Muchas veces digo que más importante que el hecho de aprender a andar, a comer... a movernos solos, es el hecho de aprender a leer. Que realmente es a partir de ahí cuando de veras descubrimos el mundo. Todos los mundos que están en éste...
Qué suerte la tuya que vas a vivir con tus niños cómo empiezan a descubrir todos esos mundos... ;)
Un beso grande:))
9 mar 2011 | 11:35 AM
elpatiodemicasa
¡Hola, Bruxana!
Sí que son fotogénicos, la niñez es lo que tiene, la naturalidad... es lo que te comentaba en tu blog, que como no suelen posar, las fotografías les reflejan tal cual son. Al fin y al cabo, es como me gustará recordarles, en su cotidianidad, no vestidos de domingo, repeinados y con una sonrisa forzada...
Te entiendo con lo de los espejos, a mí también me fascinan. Porque en el espejo, realmente, no nos vemos tal cual somos, sino en cierto modo como nos queremos ver. Por eso a veces, cuando vemos el fogonazo de nuestro reflejo en un espejo que aparece de manera inesperada, nos sorprendemos tanto de nosotros mismos, porque ahí hemos bajado la guardia, y de repente nos vemos como somos, aunque sea por una milésima de segundo. Y supongo que lo que nos sucede con los espejos-persona es algo parecido, que vamos buscando inconscientemente esas personas que nos devuelvan el reflejo que queremos ver. Por eso digo que atravesar el espejo es complejo, pero para llegar a ser tú mismo, o para dejar que otros lo sean, es muy necesario. Yo también divago...
Y sí, yo también considero que leer es uno de nuestros grandes logros como personas, lo que nos abre la puerta al conocimiento, y a la libertad de pensamiento... y lo que, si lo permitimos, nos aleja un poquito del espejo. Y me encanta ser testigo de como mis hijos se adentran en ese nuevo mundo, y me encanta adentrarme en él con ellos... Y además, estoy aprendiendo cosas sobre mí misma que hasta ahora no conocía, como que mis gustos literarios son mucho más amplios que lo que yo creía.
Besos enormes...
Escribe un comentario