Preveía una noche de perros. Rn. acababa de acostarse, y no paraba de toser. Ya había tomado cuatro pulsaciones de inhalador, tal como había recomendado su pediatra, pero la tos seguía y seguía. A Ro. y a mí nos era imposible dormir, y suponíamos que en breve, a él también. Así que recurrí al "remedio de la abuela" de toda la vida. Media cebolla, picada en seis trozos, en un platito con un poco de agua, encima de su escritorio, cerca de la cabecera de la cama. Y santas abuelas, y santo remedio...

Imágen de internet
Sobre las seis de la mañana, Rn. se despertó con ganas de hacer pis. En su habitación, lógicamente, olía fatal, pero él pareció no darse cuenta. Cuando volvía a meterse en la cama, reparó en el plato encima del escritorio.
Rn: Ama, ¿qué es eso?
Yo: Cebolla.
Rn.: No quiero. ¡Ama, no quiero, no quiero! ¡¡¡No quiero!!!
Y comenzó a hacer un puchero, a punto de llorar... Pensé que quizá ahora se hubiese dado cuenta del olor, y le pareciese insoportable...
Yo: ¿Quieres que me la lleve?
Rn.: Ama, ¿ ¡¡ es que como quieres que me coma todo eso ahora !! ? ¡¡¡ Si sabes que no me gusta la cebolla !!!
Sólo de pensar en empezar el día con semajante desayuno, la verdad, dan ganas de no levantarse.
Buen jueves. Yo voy a tomarme un café con miel, corto de cebolla...
Aquí no se oye el tráfico y se puede estar tranquil@, y además, la casa está un poco desordenada ... prefiero que nos sentemos en el patio. ¿Qué te apetece tomar?

3 mar 2011 | 01:58 PM
lebiram
Pobrecillooooo, pensaba que se la tenía que comer!! jajaja
La verdad es que yo también probaba de todo con las crisis de mi hijo, el cual, de tanto toser acababa vomitando.
La última vez que le puse la cebolla me dijo que no soportaba el olor a perritos calientes en su cuarto (y la verdad es que llegaba hasta el salón) jajaja.
¿sabes un remedio que usaba mi madre conmigo de pequeña y que yo he retomado con mi hijo? el vick vaporub.
Bueno, pues que se mejore tu niño.
Buen jueves a ti también
besitos
lebiram
3 mar 2011 | 03:24 PM
elpatiodemicasa
Sí, Lebiram, cuando comprendí el por qué de sus pucheros casi me atraganto de la risa. ¡Pobre! Y el olor es espantoso, se impregna en todo, al día siguiente se nota hasta en el cabello.
Lo del Vaporub me lo recordó mi madre el otro día. De momento no he recurrido a ello, pero yo también tengo el recuerdo de como mi madre nos lo untaba en el pecho y en la espalda... y el calor que provocaba... Era agradable...
Un beso.
5 mar 2011 | 12:30 PM
bruxana
Ja, ja, ja...
Hola Ma.:))
Ay... pobre... Y es que estar medio dormido y ver la cebolla... puede derivar en imaginarse que se la tenía que comer... ;) Qué pesadilla!!!
;)
Yo lo de la cebolla ni lo he probado ni lo he sufrido... pero como en mi trabajo varias de las 'chicas' tienen niños (hijos ó nietos) sí se lo recomiendan. Así que me consta que funciona. Pero el olor... aggg... A mí el sabor de la cebolla me gusta, tanto cruda como asada ó frita (cocida no), pero el olor, ay... Tuve una època en que empleé como 'depurativo' una cocción de cebolla y apio. La verdad es que eso no olía mal: lo cocía, lo trituraba, le echaba zumo de limón y no estaba malo del todo. Peeeero... La verdad es que tenía la sensación de oler a cebolla (igual no era tan descabellado). Me daba igual con qué me duchase y qué me echase por encima para 'perfumarme': olor a cebolla. Creo que por eso no he vuelto a tomarlo...
Y el Vipvaporub, que tampoco he usado... al menos sí que huele bien. Muy bien.
Que se mejore tu peque.
;)
Muchos besos:))
8 mar 2011 | 08:57 AM
elpatiodemicasa
¡Hola, Bruxana! Pues sí, la verdad es que funciona, nosotros ya hemos recurrido a la cebolla en varias ocasiones... a regañadientes, porque a la mañana siguiente, toooooooda la casa huele a cebolla, y el olor se impregna en todas partes. Ha habido días en que he ido a trabajar con la sensación de que el pelo me olía a cebolla. Sobre lo que dices de oler a cebolla por comer cebolla... pues no es tan descabellado. Yo creo que eso depende de lo sensible que sea el organismo de cada persona (sin ninguna base científica por mi parte, claro...). Nosotros utilizamos mucho ajo para cocinar, sobre todo nos encanta la pasta aliñada con nada más que un refrito de ajito y un poco de sal. Pues recuerdo unas vacaciones hace ya unos añitos, compartidas con unos amigos, en las que Ro. solía encargarse de la comida, que una de nuestras amigas tuvo que dejar de comer ajo, porque el olor del sudor se le volvió insoportable...
Bueno, Rn. ya está mejor, y esta semana ya ha vuelto a la normalidad. Vamos, que no para...
Besos.
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