Me cargan un recibo en una cuenta bancaria, que no esperaba. Es algo habitual en esa empresa que me carguen los recibos cuando la factura aún descansa perezosamente en alguna mesa de su oficina.

Voz al otro lado: Matasuegras de Colores, buenos días.

Yo: Hola, buenos días. Te llamo de Cuchufletas del Norte. Quisiera hablar con Ar., por favor.

VAOL:  Sí, yo soy.

Yo:  Hola, Ar.  Mira, me habéis cargado en cuenta un recibo de xxx, y no he recibido la factura.

Ar.:  ¡Aaaaahhhh!  Ya me había yo acordado tuyo, sobre todo ahora que me llamas...

Creo que no pasa un solo día sin que alguna persona me diga que me ha dejado los papeles "delante tuyo", o que se sentó "detrás suyo", o que iba "al lado mío". Pero lo de hoy m'a matao.  Podía haberle dicho que yo también me he acordado suyo (sobre todo) ahora que la llamaba, pero he supuesto que lo daría por sentado. A veces, es mejor que sobren las palabras...

Será que es viernes...