Del supermercado a mi casa. Unos cinco minutos escasos. Entre un cuarto de hora y veinte minutos si te acompaña un niño de cinco años (coger flores, ramitas, piedras, entretenerse mirando fijamente a personas, subirse a los pivotes que impiden la entrada a coches, esas cosas...). Ayer, Ir. nos hizo el lento paseo un poco más entretenido, gritando a pleno pulmón durante todo el trayecto,  "pilila, pilila, pilila".

Y la culpa es de Lupita, la de los Lunnies, la muñeca de trapo preferida de Ir., esa que nunca le presta a nadie. Bueno, en realidad, algo de culpa tuve yo, al dársela para que la achuchase un rato...

Yo:   ¿De qué color es el pelo de Lupita?

Ir.:  ¡¡ Lila ¡¡.  Lila.   Pilila.  Pilila, pililaaaaaa.   ¡ Piiiiiiililaaaaaa, pilila, pilila, piliiiiilaaaaa !.   ¡ Pilila, PiLiLa, PIIII LIIIII LAAAAAA ¡ ....

Supongo que la traducción literal será algo así como "pelo lila".

 

 

Nota:  Tengo comentarios y mails sin responder. A ver si en breve me pongo al día...