Sábado por la tarde...

Rn.:   Ama, mira, una ruciégana diferente.

Yo:  Anda, pero ¿es que hay ruciéganas de varios tipos?

Rn.:   Sí, claro. Esta es una ruciégana de agua.

Yo:  Pero la que tú pescaste también era de agua, porque la pescaste en el mar.

Rn.:   Si, pero ésta es distinta. Y también hay ruciéganas de tierra, eh.

Yo:  Ah, ¿sí?

Rn:   Sí, las de tierra tienen cinco patas. Y también hay ruciéganas de barro, pero esas son muy feas.

 

 

Rn.:  Las nubes son marrones porque está lloviendo.

 

Domingo por la mañana, charlando un ratito en la cama, aún a oscuras...

Rn.:  Ama, ¿sabes?, yo un día con Ne. vi un krokro.

Yo:  ¿Un kroko? ¿Qué es un krokro?

Rn.:  Es un animal mitad oso y mitad canguro. Es enorme, eh. Es más grande que vosotros. Es más grande que "El gigante de hierro".

Yo:  Pues yo no he visto nunca un krokro. No me lo puedo mi imaginar, tan grande, tan grande.

 

 

Rn.:  En la parte de oso, tiene diamantes blancos en la piel, y uno azul. Y el ojo es como un girasol. Y le he puesto esta raya por el borde, porque es la jaula.

Obviamente, el krokro es un espécimen de incalculable valor...