"Siempre que se hace una historia
se habla de un viejo, de un niño o de sí.
Pero mi historia es difícil:
no voy a hablarles de un hombre común.
Haré la historia de un ser de otro mundo,
de un animal de galaxia.
Es una historia que tiene que ver
con el curso de la Vía Láctea.

Es una historia enterrada.
Es sobre un ser de la nada.

Nació de una tormenta
en el sol de una noche, el penúltimo mes.
Fue de planeta en planeta
buscando agua potable,
quizás buscando la vida
o buscando la muerte,
eso nunca se sabe.
Quizás buscando siluetas
o algo semejante que fuera adorable,
o por lo menos querible,
besable, amable.

Él descubrió que las minas
del rey Salomón se hallaban en el cielo
y no en el África ardiente,
como pensaba la gente.
Pero las piedras son frías
y le interesaban calor y alegrías.
Las joyas no tenían alma,
sólo eran espejos, colores brillantes.
Y al fin bajo hacia la guerra...
¡perdón! quise decir a la tierra.

Supo la historia de un golpe,
sintió en su cabeza cristales molidos
y comprendió que la guerra
era la paz del futuro.
Lo más terrible se aprende enseguida
y lo hermoso nos cuesta la vida.
La última vez lo vi irse
entre humo y metralla,
contento y desnudo.
Iba matando canallas
con su cañón de futuro."

Cuando esta mañana ha sonado el despertador, Silvio Rodríguez estaba en mi cama. A mi lado estaba Ro., como siempre, pero Silvio estaba dentro de mi cabeza, martilleándome... Se ha venido conmigo a trabajar, y las primeras horas de la mañana han sido la mar de melancólicas...

 

De repente, sin siquiera despedirse, se ha marchado, y sin saber cómo, han llegado Pirritx eta Porrotx...

 "Xalala!
Riki riki!
Xalala!
Riki! ri!
dutxan dardaraka
ur hotzarekin."

En fin, aunque también me están martilleando, mi ánimo ha dado un buen giro. Y no es que tenga motivos para ello. Pensaba tomarme el jueves y el viernes libres, y no va a poder ser. Así que una de dos, o soy adicta al trabajo (dudo, dudo), o debe ser cosa de los Magos. Ya falta menos para que, como cada año, lleguen al pueblo en Euskotren.  Ayer Rn. se preguntaba por qué si vienen en tren, el año pasado desapareció el agua que dejamos para los camellos. "¿¡Qué camellos!?"  Dedujo que si se la bebieron toda será que por muy magos que sean, también pueden tener sed, así que este año también les dejará un vasito lleno, además de bombones. Mmmmmmm....

Aissss.... qué nervios. No sé si podré aguantar toda la noche sin levantarme de la cama ni siquiera para hacer pis...

Este blog estrena el 2010. ¡¡Feliz Año Nuevo, y Feliz Noche Mágica!