Diálogos (¿de besuguillos?) sobre amor
Rn. estaba acabando de cenar, y como Ir. ya iba a acostarse, Ro. la trajo un momento a la cocina para que le diésemos un beso de buenas noches. Rn. le dio un par de besos y un par de suaves achuchones, y yo le di un besote con ruido de repetición...
Yo: ¿Sabes? Yo a Ir. la quiero mucho, mucho....
Rn.: Yo también la quiero mucho. Porque es mi hermana...
Yo: Y yo a ti también te quiero mucho, mucho, porque eres mi hijo...
Rn.: Sí. Y todos queremos mucho a aita, porque es el más grande...
Yo: Sí, todos le queremos...
Rn.: Sí. Pero Ir. es la que menos le quiere, porque es la más pequeña, y como ha nacido más tarde, le ha querido menos tiempo...
Yo: ¡Ah!
Pep Bruno dice en su entrada del viernes "que ningún escritor decente tiene un cuento que se titule "Por qué quiero tanto a mis hijos". Y a mí, si me preguntan así, a bote pronto, por qué quiero tanto a mis hijos, no sabría muy bien qué responder. Y quizá lo único que me venga a la mente esté plasmado en esa inocente afirmación de Rn.: les quiero mucho, porque son lo más grande...
Y vosotros ¿por qué queréis tanto a vuestros hijos? Y los que no tenéis hijos ¿imagináis en algún momento cuánto podréis llegar a quererles? Yo a menudo lo imaginaba ¿cuánto les querré? ¿se puede querer a una personita que acaba de llegar a la familia, y a la que aún no conozco? ¿podré querer al segundo hijo tanto como quiero al primero? El poder de la imaginación es inmenso. Pero a veces, la imaginación se queda corta.
Buen lunes.





mixcelaneas dijo
Por qué quiero tanto a mis hijos? ¿cómo se explican con palabras los sentimientos?
Besotes, que tengas muy buena semana!!
27 Julio 2009 | 02:33 PM