Fresas
Ayer, después de cenar, de postre había fresas. Más bien fresones, enormes, jugosos, de esos con muchas protuberancias...

Yo: Toma, Rn., cuatro fresas.
Rn.: Yo no quiero cuatro fresas.
Yo: Vale, yo me como una, y tú las otras tres.
Me comí mi fresón, y el comenzó a mordisquear uno de los suyos. Se nota cuando algo que come le gusta mucho, porque pone una cara de tremenda concentración, y mira como sin ver mientras va masticando.
Yo: ¿Están buenas?
Rn.: Ssssssssí. Aita, mira, mi fresa tiene muchos músculos. La que se ha comido mi madre no tenía músculos.
Había oído hablar de la fruta transgénica, pero no de la vigoréxica. Qué cosas...





bruxana dijo
Ja, ja, ja...
Hola Ma.:))
Y es lo que tiene el cambio climático... que hasta las fresas salen musculosas. ¿Qué proteina comerán??? ¿Les harán el abono con restos de pechuga de pollo, quizá...????
Qué ricas las fresas, qué ganas tengo de que ya vengan por aquí en condiciones (de momento, están verdes).
Un beso grande:))
4 Marzo 2009 | 11:59 AM