Acabo de leer “Cómo defenderse de los ataques verbales”, de Barbara Berckhan. Leí un comentario sobre este libro en un blog que a veces frecuento, sentí curiosidad, y lo cogí en mi biblioteca. No me ha gustado. Las ideas básicas pueden resumirse en cuatro páginas, y aún así, para una persona que sienta que sufre acoso verbal o moral, creo que no serían de gran ayuda. En mi opinión existen otras obras mucho más completas, que probablemente no ayuden a defenderse del problema, pero quizá sí a entenderlo. Pero tengo que decir que sí me ha hecho gracia una de las pautas que la autora daba para defenderse ante el comentario ofensivo de otra persona. Mientras ésta aún esté delante, coger papel y boli, y anotar palabra por palabra el comentario hiriente. Me imaginaba a mí misma, en determinadas situaciones pasadas, alzando el bolígrafo elegantemente, entre mis largos dedos de uñas perfectamente limadas y pintadas (soñar es gratis ¿no?), y anotando el comentario ofensivo en una bonita libreta de anillas enormes y plateadas..., e imaginaba la cara de estupor del ofensor (je,je,je,je…..).

Ya digo que el libro no me ha gustado. No. Pero hoy, concretamente, los dedos de una mano no me llegan para contar la cantidad de ocasiones en que he estado a punto de echar mano de mi libretita azul y el bolígrafo de propaganda del Bankinter….. y eso que la manicura toca mañana.

Diossssssss…. hay que ver qué mal humor se gastan algunos los viernes….

Nota: Con este post queda inaugurada la sección “técnicas de autodefensa”, mis propias y personales técnicas de autodefensa, que narraré por aquí de cuando en vez…

Buen fin de semana. Hace un frío que pela, pero ya lleva dos días sin llover….