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La Coctelera

El patio de mi casa

Aquí no se oye el tráfico y se puede estar tranquil@, y además, la casa está un poco desordenada ... prefiero que nos sentemos en el patio. ¿Qué te apetece tomar?

28 Noviembre 2008

Técnicas de autodefensa

Acabo de leer “Cómo defenderse de los ataques verbales”, de Barbara Berckhan. Leí un comentario sobre este libro en un blog que a veces frecuento, sentí curiosidad, y lo cogí en mi biblioteca. No me ha gustado. Las ideas básicas pueden resumirse en cuatro páginas, y aún así, para una persona que sienta que sufre acoso verbal o moral, creo que no serían de gran ayuda. En mi opinión existen otras obras mucho más completas, que probablemente no ayuden a defenderse del problema, pero quizá sí a entenderlo. Pero tengo que decir que sí me ha hecho gracia una de las pautas que la autora daba para defenderse ante el comentario ofensivo de otra persona. Mientras ésta aún esté delante, coger papel y boli, y anotar palabra por palabra el comentario hiriente. Me imaginaba a mí misma, en determinadas situaciones pasadas, alzando el bolígrafo elegantemente, entre mis largos dedos de uñas perfectamente limadas y pintadas (soñar es gratis ¿no?), y anotando el comentario ofensivo en una bonita libreta de anillas enormes y plateadas..., e imaginaba la cara de estupor del ofensor (je,je,je,je…..).

Ya digo que el libro no me ha gustado. No. Pero hoy, concretamente, los dedos de una mano no me llegan para contar la cantidad de ocasiones en que he estado a punto de echar mano de mi libretita azul y el bolígrafo de propaganda del Bankinter….. y eso que la manicura toca mañana.

Diossssssss…. hay que ver qué mal humor se gastan algunos los viernes….

Nota: Con este post queda inaugurada la sección “técnicas de autodefensa”, mis propias y personales técnicas de autodefensa, que narraré por aquí de cuando en vez…

Buen fin de semana. Hace un frío que pela, pero ya lleva dos días sin llover….

servido por elpatiodemicasa 9 comentarios compártelo

9 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Juan

Juan dijo

Nota: Con este post queda inaugurada la sección “técnicas de autodefensa”, mis propias y personales técnicas de autodefensa, que narraré por aquí de cuando en vez…

jejejej, tengo ganas de leerlas.

Rose, además de defenderse, creo que también está muy bien prevenir. Me explico. ¿Porqué casi siempre son las mismas personas las que sufren acoso?. ¿Puede suceder que la persona supuestamente acosada tenga mucha responsabilidad en su propio acoso....no crees que hay gente que se lo busca y después se quejan amargamente?.

Por supuesto que también está la f¡gura del acosador, que disfruta hundiendo la estima de los demás. ¿Porqué una persona se puede convertir en acosador?.

Con una adecuada terapia ¿no crees que muchos casos, tanto de acosadores como de acosados, se podrían solucionar?

Un abrazo. Muchas gracias por tu entrada.

28 Noviembre 2008 | 07:25 PM

solounpoco

solounpoco dijo

Madre mía, esta sección promete. Si los viernes el humor está así, no quiero imaginar un lunes. No leeré ese libro, esperaré a tus artículos.
Buen finde, mucho brasero, chimenea o cariño que quiten el frio. No olvides esas castañas.

Besos

28 Noviembre 2008 | 07:41 PM

Nanny Ogg

Nanny Ogg dijo

Huy, esta sección voy a seguirla con sumo interés que tiene muy buena pinta :)

Besos

28 Noviembre 2008 | 08:04 PM

elpatiodemicasa

elpatiodemicasa dijo

¡Hola!
Juan dixit "¿Porqué casi siempre son las mismas personas las que sufren acoso?. ¿Puede suceder que la persona supuestamente acosada tenga mucha responsabilidad en su propio acoso....no crees que hay gente que se lo busca y después se quejan amargamente?. " No, Juan, no lo creo.
Creo que nunca, nunca, la persona objeto de un maltrato físico o psíquico tiene responsabilidad alguna en ello, porque no hay ningún motivo que pueda justificar la violencia. Y el acoso psíquico no deja de ser una forma más de violencia. En mi opinión, si no existe motivo que justifique una acción, difícilmente puede existir una responsabilidad por parte de quien sufre las consecuencias de la misma. El hecho de que podamos llegar a comprender (que no compartir) los motivos por los que se produce una determinada situación de acoso no justifica la misma. El tema del acoso psíquico es muy complejo, pienso que incluso más que el del maltrato físico, por ser mucho más difícil de detectar y de definir. Por una parte, identificar al acosador como tal no siempre es fácil, no siempre se percibe el acoso a simple vista. Incluso, el acosador puede ser una persona muy reconocida socialmente en su entorno. No siempre se trata de malas palabras, a veces las palabras son muy sutiles, incluso graciosas a oídos de testigos. Muchas veces son personas que en su entorno son vistas como afables, dicharacheras, sus comentarios resultan simpáticos, aunque para la persona objeto de sus “bromas” (la víctima) sean hirientes. Si la víctima se “queja” ante alguna persona de ese entorno, será considerada cuanto menos como una persona extraña, un bicho raro (“pero qué dices, si era una broma”, “es que tú sacas las cosas de quicio”). Así, poco a poco, la víctima puede llegar a pensar que no existe tal acoso, ya que nadie lo ve así, es ella la única que lo percibe, que ve palabras y actitudes hirientes, y su autoestima se va destruyendo, y llega a pensar en ocasiones que es culpable. El acosador incluso a veces asume el papel de víctima. Hay algo que suele ser común a todas las víctimas de maltrato (sean mujeres, niños, personas que sufren acoso laboral) y es el sentimiento de culpa. Incluso, tras identificar el maltrato, y denunciarlo, suelen tener altibajos emocionales durante mucho tiempo; alternan el sentimiento de saber que han hecho lo correcto para salvar su salud física y/o psíquica, con terribles remordimientos por haber denunciado al maltratador (“¿de verdad era necesario llegar a esto?” “¿no podíamos haberlo solucionado de otra manera?” “los niños lo están pasando fatal” “quizá todo en realidad eran imaginaciones mías, como me decían casi todos los demás” “quizá es cierto que estoy loca y me imagino que quiere acabar conmigo”. Por otra parte, a veces, sobre todo en relaciones sentimentales, víctima y acosador se intercambian los papeles. No sé si has oído hablar del Triángulo Dramático (tiene otro nombre técnico que no recuerdo). Acosador, víctima y salvador. A menudo, el acosador pide perdón a la víctima, con lo que él mismo adopta el papel de víctima, y la víctima, que le perdona, adopta el papel de salvador. Un círculo vicioso muy difícil de romper, supongo.
En cuanto a qué motivos llevan a una persona a convertirse en víctima o en acosador.... uffff.... creo que es cierto que se dan unos determinados perfiles, y que además son diferentes según se trate de acoso laboral o acoso sentimental. En el caso del acoso en la pareja, se suele dar una baja autoestima y una grave dependencia emocional, supongo que con orígen en la infancia (otra vez volvemos a la infancia y a la educación ¿eh?). Y en el caso del acoso laboral, las víctimas suelen ser personas muy perfeccionistas y que se toman muy, muy a pecho las críticas. Esto es generalizar mucho, mucho, porque cada caso, como en cualquier ámbito, es un mundo, y el tema daría no para un post, sino para dos o tres tomos, je,je...

"Con una adecuada terapia ¿no crees que muchos casos, tanto de acosadores como de acosados, se podrían solucionar?" Pues no lo sé, Juan. Creo que el primer paso sería la férrea voluntad para conseguir salir de ese agujero, tanto si se trata de víctima como de acosador. Creo que sin esa circunstancia, no hay terapia que funcione, ni en ese, ni en ningún otro tema. Con voluntad, una buena, muy buena terapia, y un profundo conocimiento de las causas personales que a uno le hayan llevado a ejercer un papel o adoptar otro,... quizá...
Creo que alguna vez he comentado que no me gusta recomendar libros, y como todos sabéis, me paso la vida haciéndolo... Hace unos días recomendaba en otro blog "El acoso moral" de Marie-France Hirigoyen. Además, Juan, ahora que lo pienso, creo que fué en el tuyo, je,je....
A una persona allegada, que durante bastantes meses ha sido víctima de acoso laboral, le ha venido muy bien leerlo, para entender su propio papel en el asunto...
Y cambio de tercio.... Juan, Solounpco, Nanny.... no esperéis adquirir ningún conocimiento con la nueva sección inaugurada, je,je,je.... Me temo que algunas de mis "técnicas", por llamarlas de alguna manera, son demasiado personales e intransferibles, o son simplemente para autodefenderme de situaciones demasiado cotidianas, no de auténticos "conflictos"....

28 Noviembre 2008 | 11:14 PM

Juan

Juan dijo

Dios santo Rose, enhorabuena. Me has dejado impresionado. Te tengo que dar la razón en casi todo. Me parece que me voy a buscar ese libro.

Cuando comentaba que puede haber gente que se lo busque, me refería a personas que llegan a un grupo de trabajo metiendo cizaña, malmetiendo, dando zancadillas, desconfiando de todo y de todos y cargando a los demás con su trabajo por vagos. Estos casi siempre recogen lo que siembran. Cuando los compañeros se dan cuenta, les suelen dar de lado y es cuando empiezan a quejarse de que todos están en contra suyo. Cuando se profundiza más, resulta que esta persona, allá donde ha ido, siempre le ha pasado lo mismo. He conocido varios casos de estos y suelen ser los que más protestan (siendo los que más se deberían callar).

El acoso es distinto y no digo ni pío porque tú lo has presentado de forma inmejorable.

Enhorabuena y muchas gracias.

Un abrazo.

29 Noviembre 2008 | 01:03 AM

Celadus

Celadus dijo

Te copio una entrada que puse en mi blog hace año y medio, más o menos. Saca tus propias conclusiones.
Un beso.

"En cierta ocasión, un brahman celoso del Buda fue a verle y, lleno de ira y resentimiento, comenzó a llenarle de improperios y a insultarle duramente.
El Buda lo escuchaba pacientemente, sin alterarse ni responder a los reiterados insultos que el brahman le dirigía.
Después de un buen rato el hombre se cansó de sus ataques verbales y se calló. Entonces el Buda le preguntó:
-¿Ha terminado ya?
-¡Sí! – respondió el hombre.
-¿Recibe visitas en su casa?- le preguntó el Buda.
-Sí, a menudo – contestó el hombre intrigado.
- Y, ¿le ofrece a sus visitantes comida y bebida?- indagó el Buda.
-¡Desde luego! Esa es la costumbre- contestó el brahman.
- Y si la visita no los quiere, ¿qué hace usted?
- No me importa –dijo el brahman-. La como y la bebo yo mismo.
Entonces el Buda dijo:
- Eso es lo que puede hacer con sus críticas. Ha sido muy amable al invitarme a sus críticas, pero yo no las quiero. No quiero compartirlas con usted, así que cójalas y cómaselas solo.
El brahman, avergonzado, no supo qué decir.
Historias Zen. Taisen Deshimaru."

29 Noviembre 2008 | 01:25 PM

Io

Io dijo

Hola Rose,

Como decía Bebe, no se daña a quien se quiere.

Desconozco tu relación de pareja, no se qué edad tiene, ni el equipaje que cargáis, no sé si estos "Viernes" son frecuentes o si tú también los has tenido y te has podido despachar a gusto. Pero siempre es deleznable hacer que la persona a la que supuestamente amas sirva de sparring eventual en un mal día. Yo, personalmente, desconozco ninguna táctica que no sea la confrontación o el traje de plástico.

Estoy totalmente de acuerdo contigo en la exposición que has hecho sobre el acoso. Las víctimas suelen ser personas con debilidad emocional o baja autoestima, como bien apuntas, personas que a veces exponen su cuello sin ninguna precaución. Pero eso no exime a quien aprovecha la situación para pisar ese cuello indefenso e incauto. Hay personas más susceptibles que otras de ser víctimas, pero para que exista una víctima tiene que existir un agresor. También hay gente que va por la vida olvidándose la cartera sobre el mostrador de una tienda, y no todos nos apropiamos de esa cartera como "castigo" a su despiste o insensatez.

Al débil hay que apoyarle, infundirle autoestima, confianza, cariño, porque es quien más lo necesita. Si ya es malo tratar de abatir a quien se ama, aunque esté a la misma altura, machacar a quien se muestra en inferioridad de condiciones es la mayor de las cobardías.

El ejemplo que has puesto es auténtico. El tipo encantador, ingenioso, amable, amigo de sus amigos (mira que les gusta esta frase) que ante el mundo te trata como a una marquesa y a solas te trata como a una basura. Y la reacción es la más lógica ¿Quién iba a creerme? La única solución es hacer las maletas. No hay terapia que valga.

Un besazo.

30 Noviembre 2008 | 10:30 PM

elpatiodemicasa

elpatiodemicasa dijo

¡Hola!
Io, con lo del mal humor del viernes no me refería a mi pareja. Se trataba de mal humor generalizado en el trabajo, y de una serie de comentarios dichos en un tono que, si jamás se emplea con un cliente, no entiendo por qué ha de emplearse con compañeros... Mis tácticas de autodefensa (por llamarlas de alguna manera, je,je...) no son para defenderme de ningún tipo de acoso, sino para defenderme de situaciones mucho más cotidianas y por supuesto no graves...
Celadus, gracias por el cuento. Me quedo la respuesta del Buda para esas críticas negativas que a veces se reciben no sobre las acciones, sino sobre la propia persona...
Juan, yo creo que ese otro caso que citas no es acoso, sino más bien.... ¿hostigamiento?. Sí, también yo he conocido ese tipo de personas. Efectivamente, acaban recogiendo lo que siembran.
Gracias a todos. Buen lunes...

1 Diciembre 2008 | 07:48 AM

Io

Io dijo

Perdón, lo interpreté mal.

Celebro haberme equivocado.

Un beso.

1 Diciembre 2008 | 11:17 AM

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Sobre mí

Soy mujer, también hembra, según el DRAE, y tengo algún año mas que Jesucristo, al menos según la versión oficial. Esto intenta ser sólo una especie de diario, o algo así, sobre cosas que me pasan por la cabeza. Aunque no es mi verdadero nombre, puedes llamarme Rose. ¿Recuerdas "Las chicas de oro"?. Pues eso. Yo, como Rose... Los preciosos labios de la foto... no son los míos.

A ratitos,

cuando la vida me lo permite,

estoy leyendo...

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