Publicidad:
La Coctelera

El patio de mi casa

Aquí no se oye el tráfico y se puede estar tranquil@, y además, la casa está un poco desordenada ... prefiero que nos sentemos en el patio. ¿Qué te apetece tomar?

19 Noviembre 2008

Motes (¡otra vez!), o cómo cambié de identidad

Quienes me lean desde hace tiempo puede que recuerden que detesto los motes. Creo que le dediqué tres entradas al tema. El por qué dedico tres entradas a lo que no me gusta en vez de a lo que me agrada es algo que me estoy preguntando en este mismo momento, pero que no consigo responderme. En fin. Sigo con los motes. Ya sé que un mote no tiene por qué ser siempre despectivo, pero en mi universo mental particular, y supongo que debido a las personas que me ha tocado en suerte conocer y tratar, no puedo evitar sentir un cierto rechazo cuando oigo nombrar a alguien por su mote. E inconscientemente (o quizá no tanto) es algo que trato de inculcar también a Rn. Cuando hace algún comentario despectivo (“Ux. es un pito gordo Ar. es un pequeñajo” “Yo a Ek. le digo cocote”) siempre le corrijo, y le digo que todas las personas tenemos un nombre, y que a cada uno de nosotros nos gusta que nos llamen por nuestro nombre.

Yo: Rn., ¿a ti cómo te gusta que te llamen?

Rn: ¿A mí? Rn.

Yo: Yo estoy segura de que a Ar. no le gusta que le llamen pequeñajo. ¿Tú como crees que le gustará a Ar. que le llamen?

Rn: Ar.,… pero es que Ux. le dice pequeñajo.

Yo: ¿Y tú crees que llamarle pequeñajo está bien?

Rn: No. Se llama Ar.

Yo: Bien, cariño, veo que lo entiendes.

Creo que nunca he tenido un mote. Al menos, no he tenido conocimiento de ello. Pero sí que hay una especie de apelativo cariñoso que a veces mis amigas utilizaban conmigo. Siempre he sido muy despistada, y aunque ahora ya estoy un poquito más centrada, de adolescente fui bastante soñadora. Los pies siempre en la tierra, pero a veces, la cabeza… flotando en el aire. Así que en ocasiones, en medio de una conversación, me encontraba de pronto de cuerpo presente, pero mentalmente ausente, y cuando bajaba de la nube, era probable que la conversación ya hubiese tomado otros derroteros, y yo hiciese algún comentario totalmente fuera de lugar. Ojo, que eso no quiere decir que la conversación no me interesase, sino todo lo contrario, probablemente me encontrase dándole vueltas a alguna de las cosas escuchadas. Para las conversaciones que no me interesan, que me aburren o me hastían, en vez de evadirme he desarrollado una técnica personal e innovadora, sobre la que es probable que hable en otro momento. Por otra parte, también soy muy crédula, ingenua, casi hasta bobalicona. Me creo cualquier cosa que me cuenten, muchas veces sin ser capaz de distinguir el tono jocoso con que lo hacen. ¿Os acordáis de aquel programa de televisión, “Inocente, inocente”, en el que por medio de una o varias personas que actuaban de gancho, gastaban una broma a algún famoso, y al final le entregaban un pin con aquel muñequito típico? Pues mis amigas me regalaron un pin de esos, de inocente, que aún conservo, y que luzco orgullosa en mi mochila de los pins. Por aquella misma época, mis amigas y yo éramos fans de aquella maravillosa serie, “Las chicas de oro”.

¿Las recordáis? Eran fantásticas. La responsable y sensata Dorothy, su divertida y mordad madre, Sophia, la coqueta y picantona Blanche, y la ingenua y cándida Rose. Pues en una de aquellas situaciones en las que yo contribuí a alguna conversación con un comentario absurdo y fuera de lugar, una de mis amigas soltó un “Joder, Ma., pareces Rose”. Y todas reímos la ocurrencia. Y desde entonces, cada vez que yo hacía una de las mías, se oía un cariñoso “Ayyyy, Rose, Rose, Rose….”. Matizo que nunca llegó a ser un mote, y quizá por eso nunca me molestó. Mis amigas siempre me han llamado Ma., y sólo utilizaban ese “Ayyyyy, Rose, Rose, Rose….” cuando creían necesario hacerme saber que había vuelto a meter la pata. Aún hoy en día, las pocas amigas de aquella época con las que aún mantengo contacto, a veces lo hacen (menos, porque nos vemos muy poco), y es algo que casi agradezco, porque me hace sentir que no se ha perdido del todo aquella complicidad, aquel encanto de la adolescencia…

Durante el tiempo que llevo escribiendo mi blog, y visitando otros, como “El patio de mi casa”, varias personas me han preguntado si no podrían llamarme de otra manera. Algunas, como Frilanser, han optado por acortar y llamarme Pati, otras, como Bruxana, se dirigen a mí como Ma., tal como me autodenomino cuando escribo sobre mí misma, e incluso han llegado a referirse a mí como “amatxu de Rn.”. Y la verdad es que referirse a alguien como “El patio de mi casa” debe ser difícil. Así que, a partir de ahora, a fin de simplificar un poco el tema, podéis llamarme Rose.

Rose. No suena mal. Pero me va a costar. He visto como algunos autores de blogs que visito han cambiado de nombre, incluso de blog, en alguna ocasión, pero… a mí me cuestan los cambios. Me adapto enseguida, pero se me hace cuesta arriba enfrentarlos. Y un cambio de identidad es mucho cambio, ¡eh! je,je….

Pues eso. Yo, Rose. Encantada.

Tags: cosas mias

servido por elpatiodemicasa 9 comentarios compártelo

9 comentarios · Escribe aquí tu comentario

elpatiodemicasa

elpatiodemicasa dijo

Por cierto, si algún alma generosa sabe como puedo hacer para que cuando comento en vez de "elpatiodemicasa" aparezca "Rose", que me lo haga saber, please..... Soy un poco torpe, y reacia a los cambios, pero cuando decido cambiar, lo hago con todas las consecuencias... je,je...
Buen día. Aquí, sigue lloviendo....

19 Noviembre 2008 | 01:56 PM

theo

theo dijo

No me preguntes, Rose, que la tecnología y yo tenemos una coexistencia pacífica, pero no nos entendemos. ¿Has visto la película "Una habitación con vistas"? En ella hay una escena en la que Maggie Smith pide cambio y monta tal barullo que al final nadie sabe quién ha dado cuánto a quién y para qué... Bueno, mi madre es de las mismas, así que cuando empieza con '¿Alguien tiene dos monedas de diez? Espera que te las cambio por...', yo le susurro al oído "MAggie Smith" y deja inmediatamente ese cambalache.

Besos!

19 Noviembre 2008 | 03:36 PM

Nanny Ogg

Nanny Ogg dijo

Encantada, Rose :)

En cuanto a tu pregunta... ni idea :D No sé, imagino que deberías cambiar tu nombre de usuario para poder usar el de Rose.

Besos

19 Noviembre 2008 | 08:42 PM

mixcelaneas

mixcelaneas dijo

Jajaja, recuerdo que en mi blog contestando una vez un comentario tuyo te dije si no te podía decir de otra manera ya que "Patio de mi casa" era muy largo. Pero como no contestaste pensé que te había molestado o querrías mantener tu anonimato. Ahora me va a costar decirte Rose después de tanto tiempo... Tendré que acostumbrarme. (Voy a tratar y, como soy tan despistada, espero no olvidarme para la próxima, jeje)
Un beso, Rose.

20 Noviembre 2008 | 11:21 AM

elpatiodemicasa

elpatiodemicasa dijo

Theo, te pondría un emoticono de esos con el ojo guiñado, pero ni repajolera idea de cómo se hace...
Nanny, eso me gustaría hacer, pero ¿cómo? ¿donde? Ahí está el problema...
Mixce, ¡cómo iba a molestarme ningún comentario tuyo, si son de lo más dulce! Creéme que te lo hubiese hecho saber. Aunque aún me cuesta, me estoy acostumbrando a quejarme por lo que me molesta. A mí también me va a costar adaptarme a mi nueva identidad, cómo que hasta me produce una cierta desazón...
Gracias a tod@s....

20 Noviembre 2008 | 11:41 AM

Jean Louise

Jean Louise dijo

Pues a mí me gusta lo de Pati, pero si tú quieres que te llamemos Rose, a tus órdenes, jeje.

Respecto a lo de cambiar tu nick, no tengo ni idea porque no sé cómo funciona eso en la coctelera. Si fuese en blogger sí te podría ayudar.

:-)

21 Noviembre 2008 | 10:58 AM

bruxana

bruxana dijo

Hola guapa:))
A mí es que me gusta tu nombre "real"..., pero como no lo empleas... creo que seguiré con el Ma. (que viene a ser la primera y última letra de tu nombre)...
Creo que una vez que un@ se registra con un nick... lacocte no permite cambiarlo. Se puede cambiar el título del blog, el avatar... pero tengo entendido que no el nick (me enteré de casualidad... porque Gayhetera -creo que alguna vez te ha comentado... aunque no estoy segura- lo comentó: aparece como Mariliendreen los comentarios. Por eso yo la saludo como Mary-Gayhe...)
Tampoco deja que se pongan emoticones en los comentarios. En otros sitios el guiño sería ;-)... y aparecería la carita guiñando. Aquí ya se vé que no...

Y con respecto a los motes..., pues que si todo el mundo hiciera como tú con tu nene, se evitarían muchos malos ratos. Que hay "motes" cariñosos, de esos que no sólo no dañan sino que definen y que gustan al aludido... pero, por desgracia, son los menos...

Un beso grande. A ver si me acostumbro al Rose...;)
:))

Pdta: !!!!me encantaban "Las Chicas de Oro"...!!!!!
:))

22 Noviembre 2008 | 12:01 AM

elpatiodemicasa

elpatiodemicasa dijo

Jean Louise, Bruxana, podéis llamarme Pati y Ma. si lo preferís. Ro. también me dice que a él le gusta el nombre entero, "El patio de mi casa" (aunque obviamente, él me llama por mi nombre real, y como nunca comenta en el blog, no necesita hacerlo de ninguna otra manera).
Bruxana, a mí también me gusta mi nombre real, pero al menos de momento, seguiré conservando el anominato, je,je....
¿A que "Las chicas de oro" eran geniales?

22 Noviembre 2008 | 10:35 PM

elpatiodemicasa

elpatiodemicasa dijo

Anominato, amonimato, atominamo, amotinamo, anotimamo....
Anonimato, jopes, anonimato...

22 Noviembre 2008 | 10:37 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Soy mujer, también hembra, según el DRAE, y tengo algún año mas que Jesucristo, al menos según la versión oficial. Esto intenta ser sólo una especie de diario, o algo así, sobre cosas que me pasan por la cabeza. Aunque no es mi verdadero nombre, puedes llamarme Rose. ¿Recuerdas "Las chicas de oro"?. Pues eso. Yo, como Rose... Los preciosos labios de la foto... no son los míos.

A ratitos,

cuando la vida me lo permite,

estoy leyendo...

Fotos

elpatiodemicasa todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera