Planar = Aplastar

Plumas que limpian el cristal = Limpiaparabrisas

Procabanda = Propaganda

Está todo revoloteado = Está todo revuelto

Raspazo = Arañazo

Cañar = Pescar con caña

Chorrar = Salir un chorro

Una corda de odeón = Un acordeón

Bolar = Hacer bolas

Güelir = Oler

La punta del pan = El currusco

Enterrio = Cementerio

Eres una enlatada = Eres una latosa

Corchar la ropa = Colgar la ropa en perchas

Despiren las telas = Desplieguen las velas

En el parking del centro comercial, Ro. cargaba la compra en el maletero, mientras yo, dentro del coche, “aseguraba” a los niños en sus asientos:

Rn. : Ama ¿a que tú no sabes conducir?.

Yo : No, no sé.

Rn. : ¡Claro, porque no has aprendido!

Yo: No, cariño, no he aprendido.

Rn.: Pues ama, no pasa nada. Tú come mucho, mucho, mucho, y ya verás como vas a aprender……

Los nueve kilos que tras el embarazo de Ir. se han apropiado de mi cuerpo, no parecen indicarle que ya he comido mucho, mucho…. Además, menudo chollo sería ¿eh?, que el carnet de conducir saliese gratis y además uno pudiese hincharse a comer…

Acababa de amamantar a Ir., y la tenía sobre mis rodillas para que eructase. Rn. se acercó, como casi siempre, para darle un beso a su hermana “con los ojitos” (osea, viéndole los ojos mientras ella le mira). Entonces, con cara de preocupación, me tocó una teta.

Rn. : Ama, ¿se ha acabado la leche?

Yo : No, cariño, dentro de un rato volverá a haber más.

Rn. : ¿Mucho rato?

Yo : No, no mucho. Cuando Ir. vuelva a tener hambre, amatxu ya habrá fabricado mas leche.

Rn. : ¡Ama, pues tienes que comer mucho, mucho, para que se te pongan las tetas muy gordas y mi hermana pueda comer mucha leche!

¡Ay, Rn! Lo malo es que si como mucho, mucho, casi todo, menos las tetas, se me pone muy, muy gordo…

El último día de nuestras vacaciones, Rn. y yo nos bañábamos en la playa. A él el agua le llegaba a la cintura, y a mí, de rodillas a su lado, las olas me acariciaban el cuello. Rn. juntó sus manos simulando una boca que se abría y cerraba..

Rn. : ¡Ama, soy un cocodriloooooo! ¡Arggggg!

Yo: ¡Uyyyy, qué miedoooo! ¡Socorroooooo! ¡Un cocodriloooooo!

Rn.: ¡Que no, ama! ¡Que es un cocodrilo bueno!

Yo: ¡Ah, es bueno! ¡Hola, cocodrilo!

Rn: ¡Cuidado, ama, que te comeeee!

Yo: ¿¡¡ Pero no has dicho que era bueno!!?

Rn: Si, ama, es bueno. Sólo come la comida. Pero es que tú eres comida….

¡Hala, cría cuervos….! Yo pensando que Rn. se empeñaba en que yo comiese porque no le importaba que su madre tuviese unos cuantos kilos de más, y resulta que sólo le interesaba que sirviese de alimento a sus animales imaginarios…..

El domingo a la mañana, sin haberme levantado aún de la cama, yo amamantaba a Ir. cuando Rn. se despertó. Le encanta tumbarse al lado de su hermana mientras ella come, pero me sorprendió porque de pronto, sin que ella dejase de mamar, comenzó a darle besos muy suavemente, desde la cabeza hasta los pies.

Rn: Ama, le he dado muchos besos a Ir. para que tenga. Así, cuando sea mayor, nos podrá dar besos a mí, a ti, y a mi aita.

¿Cómo era aquello? ¿El que siembra recoge?

Detesto esos comentarios absurdos, vacíos y dañinos, que la gente tiene por costumbre hacer a los niños que acaban de tener un hermanito: “¿Me das a tu hermanita? Porque tú no la quieres ¿verdad?” o Me la voy a llevar a mi casa, a vivir conmigo”…. Cuando Ir. tenía pocos días, Rn. se despertó una noche llorando y vino corriendo a nuestra habitación.

Rn.: Ama ¿dónde está mi hermana?

Yo: Aquí, cariño, en su cunita.

Rn.: Ama, ¡pero se la van a llevar!

Yo: No, cariño, nadie se la va a llevar.

Rn.: ¡Sí! ¡Se la van a llevar!

Yo: Rn., nadie se va a llevar a Ir. No vamos a dejar que nadie se la lleve nunca ¿Quién te ha dicho eso?

Rn.: Izeko.

Izeko Rosa Mª es la tía de su mejor amigo. Efectivamente, ese mismo día, a la salida de la escuela, le había dicho a Rn. que se iba a llevar a Ir. a su casa y la iba a meter en una cuna. Así que cada vez que alguien (demasiadas personas) hace un comentario de este tipo a Rn., insisto en explicarle que Ro. y yo no vamos a permitir que nadie se lleve a Ir. nunca. Hace unos días….

Yo: Rn., no te preocupes. Ya sabes que no vamos a dejar que nadie se lleve a Ir. Ella es nuestra y nadie se la va llevar a otra casa. Ir. es sólo nuestra. Es sólo de ama, de aita, y tuya.

Por un momento miró a su hermana, y la señaló.

Rn.: ¡Y suya!

Bueno, veo que tiene mas claro que yo el concepto de identidad y de independencia. ¡Ese maldito afán posesivo de las madres…!

Hay momentos, épocas de nuestra vida, que se nos quedan grabadas a fuego. En mi caso, los enamoramientos son recuerdos muy fuertes. Si los evoco, aprecio casi con total nitidez músicas, olores, sabores, temperaturas…. Bueno, la memoria es engañosa, porque en mi recuerdo los enamoramientos siempre los tengo asociados a los veranos, y creo que en pleno agosto sólo me he enamorado… una vez. Pero supongo que me gusta recordarlos así, con días muy largos y noches eternas, y por eso en esas noches cálidas, cálidas, que tan rara vez se dan en el norte, siempre digo que “hoy hace una noche para enamorarse”. Sé que este verano, tan inusualmente largo para mí debido a la baja maternal, también se quedará grabado a fuego en mi mente. Y no será por estar ligado a un enamoramiento, que es una época un tanto angustiosa, al menos para mí, sino al amor. Al amor por mis hijos. Y sé que cuando lo evoque, también recordaré con total nitidez infinidad de sensaciones. Las músicas serán las canciones infantiles durante los viajes en coche, las risas de Rn., los gorjeos de Ir. Los olores serán el de la hierba, el del mar, el de sus pieles. Los sabores serán el de los helados de chocolate negro y té verde, el del chocolate con trocitos de naranja, el de los cafés con leche de soja y canela. La temperatura será de treinta grados en el mediterráneo, porque aunque sólo haya disfrutado de ella durante dos semanas, con los años, y en mi memoria, será la que aplique a todo el verano, como me sucede siempre con los recuerdos felices.

El mar se empeñaba una y otra vez en borrar sus nombres de la arena, pero dudo mucho que el tiempo consiga borrar el recuerdo de este verano que tanto he disfrutado con ellos….