“Hay un ejemplo que resume todas mis ideas y que todo el mundo puede entender. Quiero que la niña que nace en España tenga una familia, y una vivienda, y unos padres con trabajo. Es lo mínimo que debemos exigirnos para todos. Me esforzaré para que la familia esté atendida y la vivienda se pueda conseguir y para que no falte el trabajo.

Quiero que esa niña, nazca donde nazca, reciba una educación que sea tan buena como la mejor, que se pueda pasear por todo el mundo sin complejos, porque sabrá idiomas y tendrá un título profesional que se cotice en todo el mundo.

Quiero que sea un heraldo de la libertad, de la tolerancia y de los derechos humanos, porque habrá crecido en libertad, y no tendrá miedo a las ideas de los demás, y habrá aprendido a respetar a todos los que respetan la ley.

Quiero que sienta un hondo orgullo por ser española, por pertenecer a esa nación tan vieja, tan admirable que le habrá ofrecido las mejores oportunidades, pero que habrá sabido ser exigente con ella para convertirla en una mujer madura y responsable.”

Pongamos que esa niña va a llamarse Ir. Pongamos que esa niña aún no ha visto la luz. Pongamos que esa niña aún está dentro de mí, y nacerá en mayo. ¿Qué sucederá si es lesbiana? ¿Vivirá en libertad, sin miedo a las ideas de los demás, y con iguales derechos? ¿O sólo contribuirá con sus impuestos a que otros lo hagan? ¿Qué sucederá si lucha porque de una vez y para siempre, una determinada religión deje de tener privilegios sobre todas las demás, y esa misma religión desaparezca definitivamente como asignatura de la enseñanza pública? ¿Qué sucederá si ser española le parece tan, o tan poco importante, como ser sudanesa o rumana? ¿Qué sucederá si decide por sí misma cómo debe ser su familia, sin importarle cuántos miembros la componen o a qué sexo pertenecen? ¿Qué sucederá si se queda embarazada y decide abortar? ¿Qué sucederá si un día se casa, y luego decide que estaba mejor sola, o en otra compañía, y decide divorciarse? ¿Qué sucederá si vota a la opción que mejor la representa, decidiendo según su propio criterio y su propia experiencia cual es esa opción? O mejor ¿Qué sucederá si piensa que el sistema electoral establecido es un circo y lucha por cambiarlo y hacerlo más justo? ¿Qué sucederá si no está de acuerdo con ilegalizar ideologías, porque efectivamente, no teme a las ideas de los demás, a “lo diferente”? ¿Qué sucederá si piensa que la parcela de planeta donde vive no le pertenece en exclusividad, ni a ella ni a nadie?

Pero no sé por qué me preocupo. Todo eso es imposible. Perteneciendo a una nación tan vieja, admirable y exigente a la vez, está claro que mi hija se convertirá en una mujer madura y responsable, sea lo que sea lo que eso signifique…