¿Por dónde salen los bebés?
Por las noches, antes de acostarse, a Rn. le gusta dar un beso al bebé y hablarle un rato. Yo me siento para que mi tripa quede a la altura de su cara, él me levanta la camiseta, me da un beso en la barriga, abraza el aire haciendo una “o” con sus brazos, y le susurra, bajito, bajito, cosas como “¡Hola, bebé!” o “¡Ayyyy, chiquitín!”. Mi tripa ya ha comenzado a crecer (con Rn. se me notó pronto, pero esta vez ha sido imposible ocultarlo casi desde el principio), así que el ombligo también ha comenzado a ensancharse. Hace unos días, Rn., señalándolo, me preguntó:
- Ama ¿a que el bebé va a salir por aquí?
- No, cariño. Va a salir por la alua (vagina en euskera)
- ¿Por la alua? – dirige la mirada hacia abajo, y vuelve a alzar sus ojos para mirarme desconfiadamente – No. Va a salir por aquí (vuelve a señalar mi ombligo).
- No, Rn. Aunque los bebés están en la tripa de las amatxus, no salen por el ombligo. Cuando ya están preparados para salir, se van yendo hacia abajo y salen por la alua.
Vuelve a mirar hacia abajo. Me mira la tripa. Introduce su dedo en mi ombligo, apretando hacia dentro…
- No. No salen por la alua. Va-a-sa-lir-por-a-quí.
Ya sé que hay que decirles siempre la verdad, explicarles las cosas tal como son, por supuesto de manera que puedan comprenderlas. Pero no me digáis que su lógica no es aplastante. Habiendo un agujero por donde el bebé puede salir perfectamente, porque está alojado justo ahí detrás ¿cómo va a salir por la alua, si la alua es para hacer txisa (pis)?
Otra cosa. Cuando Rn. nació se me planteó un problema. Habiendo varios términos en castellano para designar los genitales masculinos de una manera más o menos simpática para los niños (pitilín, colita, gusanito….) no pude encontrar uno solo para designar los genitales femeninos. Todos me parecían o muy ñoños (peseta, castaña) o claramente despectivos (chirla y almeja, palabras relacionadas con el pescado, y, por tanto, con un olor para muchas personas desagradable, o términos como chocho, pocha, etc…., de los que no hay mucho que decir, tan solo que mis partes pudendas no están ni chochas ni pochas…). Pregunté a mis amigas, sobre todo a las que tenían niñas, y sus respuestas me dejaban pasmada. Recuerdo una de las conversaciones. Mi hijo y la hija de una amiga, que son del mismo mes, tendrían unos nueve meses:
- Es que vaya unas preguntas que haces…
- Es que a ver… para los niños los términos no son despectivos:, pitilín, colita. En cambio, para las niñas, sí. Yo quiero emplear una palabra que resulte tan respetuosa con el sexo femenino como con el masculino. ¿”Rayita”? No ¿verdad?.
- No. Bueno, ya sabes que yo para estas cosas soy muy cortada. Yo a Na. le digo que tiene “chirlita”.
- Ya estamos con el pescado. Pues no me gusta, chica.
- Vamos a preguntarle a Mª Aj., a ver que te dice ella. Mª Aj., ¿tú como le llamas a la cosita de las niñas? (Mª Aj. tiene un niño, unos meses mayor que los nuestros)
- ¿A qué?
- Tú a Ivn. le dices que tiene pitilín. ¿Y qué le dices que tienen las niñas?
- Pocha.
Vale. A cada cual peor…. Confieso que hasta le pregunté a la más sabia, La Interné. Consulté varios artículos relacionados con la manera de afrontar la sexualidad con los niños. Y nada. Algunos “expertos” recomiendan emplear los términos oficiales (pene y vagina) y los que optan por términos más “infantiles”, dan ideas sobre los genitales masculinos, pero no sobre los femeninos. Osea, que la sexualidad femenina sigue siendo tabú, algo sucio, feo, oscuro, incluso desde la infancia. Y yo empeñándome en que los muñecos de Rn. tengan sexo….
Así que, ante la imposibilidad de encontrar un término en castellano que me satisficiese, me decanté por el euskera: ALUA.
Y vosotros ¿qué le decís a las niñas que tienen? ¿qué le decís a los niños que tienen las niñas?.
Nota: Mi madre siempre le llamaba “la peseta”. Pero ahora habría que cambiar ¿”el euro”? ¿”el céntimo”? Bah, que no, que me quedo con alua….







theo dijo
Hace muchos años, mi tía esperaba su segundo hijo. Esta es la conversación entre mi tío y su primer hijo, que entonces tenía cuatro años, a la que asistí y aún bromeamos con ellas:
TIO: mamá tendrá un hermanito
PRIMO: ¿Por qué mamá? ¿Por qué no tú o yo?
TIO: el hermanito le saldrá de la barriga
PRIMO: ¿por qué? ¿Se lo ha comido?
Aún me pregunto qué necesidad tenía mi tío de darle tanta información a un niño de cuatro años...
Saludos!
15 Noviembre 2007 | 10:15 AM