El viernes pasado, mientras preparaba una tortilla de patata para cenar, escuchaba la radio. En mi casa (y sobre todo en mi caso) vemos muy poca televisión. Nos negamos a tener mas de un televisor en casa. A la cama vamos a dormir, o a …leer y luego a dormir, o a…. y luego a dormir, pero no a ver la tele. Y tampoco somos partidarios de tener una tele en la cocina. El momento de las comidas es un momento único, relajado y especial. Entre semana, la cena es la única comida del día que hacemos los tres juntos, y preferimos conversar y centrarnos en el sabor de lo que comemos a ver la caja tonta. Pero sí nos gusta escuchar la radio. Es una radio de la Prehistoria, o quizá de la Edad Media, gris, fea, que está encima del microondas, pero funciona de maravilla. Ro. y yo desayunamos con ella, y generalmente también nos hace compañía mientras cenamos. Así que el viernes, mientras preparaba la cena (la tortilla de patata es motivo de fiesta en mi casa, es un manjar tal que el marisco o el caviar para otras personas) escuchaba como entrevistaban a varios blogueros. La verdad es que pillé la entrevista casi al final (¡qué pena!) y solo pude quedarme con las respuestas a tres o cuatro preguntas. Se trataba de autores de blogs de distintos tipos (blog monotemático sobre un escritor, blog personal, blog sobre nuevas tecnologías…). Me llamó la atención una pregunta “¿A qué parcela de vuestra vida le quitáis tiempo para dedicarlo al blog?”. Todos coincidían en la respuesta. Todos afirmaban no quitarle tiempo a su familia, ni a sus amigos, ni a sus hobbies. Algunos decían robarle algo de tiempo al trabajo, y todos aseguraban restarle tiempo sobre todo, sobre todo, a la televisión. Y entonces me dio por pensar en como había cambiado mi opinión sobre todo este mundillo relacionado de alguna manera con Internet. Hasta hace pocos años, en realidad muy pocos años, consideraba que las personas que se pasaban buena parte del día navegando por Internet tenían alguna clase de carencia. Me parecía que una persona que buscaba relacionarse virtualmente es que tenía algún tipo de fallo en sus relaciones sociales físicas. No entendía qué placer podía encontrarse en chatear, por ejemplo, ni en las relaciones surgidas a través de un ordenador. Pero, como en tantas otras cosas, mi opinión, afortunadamente, ha cambiado. Descubrí este mundillo de los blogs hace unos dos años, creo que en alguna ocasión ya he comentado como. Y en este tiempo, puedo decir que he aprendido mucho, mucho, de personas distintas a mí. De personas con opiniones distintas, con problemas distintos, con visiones distintas, con gustos distintos. Leer blogs no es como leer libros. No sé muy bien por qué, pero es distinto. Y yo también me encuentro robando parte del tiempo que dedicaba a otras cosas para leer blogs ajenos, y desde hace unos meses, para escribir en el mío. ¿Y a qué le robo yo el tiempo? Pues al sueño, algo a la lectura (aunque procuro que no sea mucho), a mi ratito de descanso tras la comida, y a la televisión… bueno, a esa ya le he quitado casi todo el poquito tiempo que le dedicaba. Ah, y confieso, que a veces, también un poquito a mi trabajo. Afortunadamente (y ahí va comentario sexista a tope) como suele sucedernos a las mujeres, soy capaz de hacer varias cosas a la vez, y puedo perfectamente atender una llamada telefónica mientras leo algún nuevo artículo en los blogs que frecuento.

Y vosotros ¿cómo sois? ¿de dónde sois? ¿a qué dedicáis el tiempo libre?... Ah, no, que no es eso lo que quería preguntar… Sólo quería saber ¿a qué le birláis tiempo para dedicarlo a escribir en vuestro blog, y para echar un vistazo a otros que os gustan?