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Terra
La Coctelera

El patio de mi casa

Aquí no se oye el tráfico y se puede estar tranquil@, y además, la casa está un poco desordenada ... prefiero que nos sentemos en el patio. ¿Qué te apetece tomar?

25 Abril 2007

Simulacro

Lo de ayer no fue vida, fue un simulacro.

Tenía unas cosas urgentes que hacer en la oficina, antes de ir a la “capi”, para asistir a un curso. Así que a las 7:30, allí como un clavo, para una hora escasa, pero en fin... Como siempre surge algo más de lo que tengo previsto, al final tengo que correr para coger el tren de las 8:42 (odio llegar tarde) , así que ya comienzo sudorosa y jadeante desde primera hora, y el día se prevé caluroso. Llego justita, y no me puedo saltar las medidas de seguridad del edificio, así que dejo mi bolso y la bolsa que siempre me acompaña, en la que llevo el libro, el paraguas plegable porsi, y la chaquetita porsi (por si luego llueve, por si luego refresca) en la cinta, espero que pasen y salgan, entregó mi DNI al de la ventanilla, “¿a qué empresa va?”, “¿al curso o a la jornada?”. Lo apunta, acaba el interrogatorio, y por fin puedo entrar. Ninguno de los tres ascensores llega, y odio llegar tarde, así que hago de tripas corazón, y subo andando hasta el quinto piso. Aún mas sudorosa y jadeante, me encuentro con el aire acondicionado mas frío que haya sentido en mi vida. “Bien, menos mal que traje la porsi”. Pero al cabo de un rato, ni la porsi, ni el enorme fular que llevo al cuello y acabo por echarme encima de los hombros, logran hacerme entrar en calor. Oigo a mi alrededor ¡unas castañuelas!, ah, no, son los dientes de algún otro asistente. “¿Podemos quitar el aire?”. Me quito la porsi y el fular, porque ahora hace un calor de mil demonios. “¿Podemos volver a poner el aire?”. Es el ponente, por no sé que absurda razón de protocolo nunca se quitan la chaqueta, y claro, se le comienzan a desdibujar los rasgos, en cinco minutos mas se habrá derretido. Otra vez la porsi y el fular. Y así me tiro ocho horas de curso, quita, pon, quita, pon….

Comienza hablando la directora de nosequé, que nos presenta al ponente, y nos informa de que, “casualidad, hoy va a haber un simulacro, y por deferencia hacia vosotros, que venís a lo que venís y no os interesa perder el tiempo, nos han avisado, así que sobre las 10:30 sonará la alarma, tendremos que bajar, y será cuestión de un cuarto de hora, que recuperaremos a la hora de la comida o al final de la jornada, como prefiráis”. Pues vaya. En toda mi vida solo recuerdo haber hecho un simulacro, y no sé exactamente si fue en EGB o en BUP, pero creo que mas bien en EGB, por lo lejano del recuerdo, y por supuesto, también nos habían avisado, así que no hubo estampida, gritos, ni nada por el estilo…. A las 10:30 en punto suena la alarma “¡Joder! Uy, me tengo que moderar con los tacos, o acabaré mas pobre que las ratas. No, si aquí, si no te mata el fuego o la bomba, lo hará la alarma, seguro, aún sabiéndolo y todo, se me ha subido el corazón a la garganta, y a ver ahora dónde me compro unos tímpanos nuevos, porque éstos, ni para reciclarlos”. Así que otra vez para abajo, cinco pisos, y por las escaleras, claro, por mucho que yo sepa a ciencia cierta que es un simulacro, no puedo coger el ascensor. Y cuando acaba el asunto, por supuesto, ni pensar tampoco en cogerlo, el edificio en pleno tiene que volver a entrar, y yo no corro lo suficiente, así que otra vez para arriba, por las escaleras, cinco pisos. Sudorosa y jadeante, valor, y a la nevera / sauna.

13:45 aprox. No tengo que volver hasta las 15:30, y he decidido aprovechar la hora de comer para ojear la moda primavera / verano, ya que habitualmente no suelo venir a la capi. Pero hace tanto calor, que la moda en ese momento me importa un bledo, así que acabo comiendo un sándwich y tomando un café, y aprovecho para leer un poco. Un ratito de relax. Ya de vuelta a la nevera / sauna, recuerdo que cerca hay una librería, tipo centro comercial, y se me ocurre que me puedo pasar a ver si tienen un libro que me interesa. “Si corro un poco, me da tiempo”. Entro, ojeo los libros, decido que de momento puedo pasar sin él, y a la carrera, no me gusta llegar tarde, me vuelvo a la sauna / nevera. Cinta, DNI, interrogatorio, y esta vez sí, puedo coger el ascensor. Otras tres horas y cuarto de curso “menos mal que las sillas son cómodas,¿ por qué no habré cogido el libro?, cuando salga lo compro, a ver si me hago las uñas, que las tengo hechas un asco, ¿qué ceno hoy?....”.

Acaba el curso, salgo, bajo por las escaleras, por supuesto, el ascensor tarda, y ahora no estoy para perder el tiempo. No llego tarde a ninguna parte, pero me apetece llegar a casa. Paso por la librería, otra vez vuelvo a salir sin el libro que me interesaba “tengo lista de espera, así que de momento puedo pasar sin él”, pero en cambio me llevo otro, que sé a ciencia cierta que es de bajísima calidad (osea, una caca), pero que parece divertido. Acto estúpido, pero a esta hora ya no consigo ordenar mis pensamientos, ni mis impulsos “podía haber sido peor, menos mal que no me ha dado por mirar el escaparate de Loewe”. Cojo el metro, corro al bajarme porque tengo que hacer trasbordo al tren y lo oigo llegar “¿quién me mandará a mí llevar tacones?” , pero… “mierda, lo he perdido, por 10 puñeteros segundos”. Son las 19:31, y no hay otro hasta las 19:49 “¿quién me mandaría volver a meterme en la librería?”. Leo mientras hago tiempo, llega el tren, ando ligerita al bajarme, que aún me queda un trecho hasta casa qué ganas tengo de llegar”.

Entro en casa, Rn. me mira, sonríe, me besa, y no dice nada, quizá intuye que estoy agotada y no tengo ganas de hablar. Ro. también me besa “¿Qué tal el dia?” “Bien, cansada”, y para mis adentros “El día…un simulacro…”.

Para ser sincera, el curso fue bastante ameno, no sé como lo hizo el ponente, porque el tema era un coñazo, “Ley Orgánica de Protección de Datos”. Supongo que también ayudó que era majísimo, y no estaba nada mal, muchas canas, madurito, pero interesante. Mis dudas a nivel profesional quedaron todas resueltas, pero no me pudo dar respuesta fiable a las dudas personales “¿puedo alegar la LOPD para que me den de baja de sus archivos los partidos políticos y la iglesia?” Los partidos políticos podrían ahorrar en costes de campaña electoral, y de paso contribuir al cuidado del medio ambiente, y la iglesia… yo, como Groucho, no estoy interesada en formar parte de ninguna organización social a la que le interese contarme entre sus miembros…

Hoy me duele la garganta, y creo que me va a dar lumbago…

Tags: cosas mias

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Sobre mí

Soy mujer, también hembra, según el DRAE, y tengo algún año mas que Jesucristo, al menos según la versión oficial. Esto intenta ser sólo una especie de diario, o algo así, sobre cosas que me pasan por la cabeza. Aunque no es mi verdadero nombre, puedes llamarme Rose. ¿Recuerdas "Las chicas de oro"?. Pues eso. Yo, como Rose... Los preciosos labios de la foto... no son los míos.

Ultimos libros leídos:

- ¿Por qué? Hablemos de educación. Carmen Fleta.

- En el café de la juventud perdida. Patrick Modiano.

- El lobo. Joseph Smith.

- La elegancia del erizo. Muriel Barbery.

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