Día del Libro
Ayer regalé dos libros. Para Ro., Los niños republicanos, de Eduardo Pons Prades, que forma parte de una colección , de las de kiosco, sobre testimonios de la guerra civil. La verdad es que creo que me interesa más a mí que a él, y debo reconocer que es un regalo totalmente interesado, ya que espero que me lo pase en cuanto lo acabe. En realidad, a la mínima que se descuide y empiece antes alguno de los que tiene en lista de espera, aprovecharé y me lo leeré yo antes. Y para Rn., La fantástica niña pequeña y la cigüeña pedigüeña, de Lucia Etxebarría, un pequeño cuento que intenta fomentar que se vivan con naturalidad las diferencias entre las personas. Lo había comprado hace días, pero he aprovechado para dárselo hoy. Ambos comparten el gusto por los libros, pero de temáticas totalmente diferentes. Jamás se meten a la cama sin un libro que llevarse a los ojos, y a Rn. incluso le gusta ojear algo cuando tiene que ir al baño
Hace ya tiempo que en mi casa dejamos de considerar importante regalarnos cosas por imperativo del calendario y los grandes y pequeños almacenes. Nos da de lado que sea el día de los enamorados, del padre, de la madre… y Olentzero y los Reyes Magos ya solo dejan regalos para los niños de la familia. El resto, hace años que dejamos de portarnos bien durante el año…. Pero, el día del libro, me apetece celebrarlo, y aunque cualquier día me parece bueno para regalar uno, y de hecho lo hago a menudo, desde hace un par de años me lo he tomado como obligación. Sí, yo que estoy en contra de los regalos por imposición. Pero es que la lectura es la mejor droga de todas las que he probado, y los efectos secundarios suelen ser maravillosos (en realidad, no he probado mas que algo de alcohol, y en no muy grandes cantidades, y el tabaco, y hace años que lo dejé, pero quedaba poético). Así que me parece importante que fomentemos el uso de esta droga, sí, en cantidades industriales, y desde pequeñitos. No importa tanto la calidad de lo que se lea, como la cantidad. Con ello no quiero decir que la calidad literaria no me parezca importante, pero dudo que muchos niños y adolescentes consigan engancharse a la lectura si en la escuela les obligan a leer La Colmena, El Quijote, El Lazarillo de Tormes, La Celestina, y cosas así... al menos, a mí ninguno de esos libros que me obligaron a leer consiguió engancharme jamás. En cambio sí lo hicieron Zipi y Zape, Mortadelo y Filemón, Tom Sawyer, Los cinco... Por eso digo que me parece importante la cantidad. Que se lea. Con el tiempo, ya se irá discerniendo lo realmente interesante de leer para cada uno, porque ya se sabe, lo que para unos es buenísimo, para otros es basura. Y que conste que soy muy crítica con los contenidos de los libros para niños, pero prefiero que un niño lea unlibro del que no me acabe de convercer su contenido, a que no leanada. Yo, de niña, leía sobre todo libros “para niñas”. Tengo las colecciones completas de Torres de Malory, Las mellizas en Santa Clara, Puck, e incluso, y aunque ahora me avergüenza un poco reconocerlo, alguno de Sissi emperatriz. Y en aquel entonces disfrutaba muchísimo con ellos, y creo que serán los libros que mas veces he releído, a juzgar por lo sobadísimos que están. Los sigo conservando, ordenaditos y bien visibles, entre muchos otros que vinieron después. También, de vez en cuando, le cogía a mi madre, sin que se enterase, alguna novela de vaqueros. En la tienda de chuches del barrio,
Pero me voy por las ramas, cuando lo que realmente quiero decir es que lo importante es leer, que leer te hace abrir los ojos y la mente, cuestionarte tus creencias, darte cuenta de que esas ideas tan certeras e inamovibles no lo son tanto, evadirte, convertirte en héroe o víctima por un rato… Y leer, se pueden leer tantas cosas… libros, tebeos, blogs, periódicos, los cereales del desayuno, el bote del champú, los componentes de la crema hidratante… esta droga es altamente adictiva, y en cuanto te enganchas, ya no puedes parar.
Así que ahora me voy a la cama, a drogarme un rato antes de dormir. Por favor, si alguien entra en casa, que no haga ruido.
Ssssssss......

